Cuando un futbolista es una oportunidad de inversión

Para entender a un futbolista, debemos adentrarnos por un momento a comprender al hombre y con ello debemos conocer también su historia en su desarrollo antropológico. Sólo así podremos entender la Industria del Fútbol desde sus principales actores que son los futbolistas.

El futbolista es el resultado de la interacción de muchos elementos y esta relación es de doble vía: 1) Tal como todo ser viviente reacciona frente a su alrededor, de acuerdo con sus características, como la planta que crece más o menos, con mayor colorido o frutos mayores, según los elementos que la activan y de acuerdo con las características impresas en su semilla. De la misma manera lo hace el hombre expresando su esencia a través de su comportamiento con su entorno; 2) Por otro lado, el hombre se relaciona con el medio percibiendo lo que existe en su entorno y asimilando sus características que le activan pero además, libremente y según su propia elección, actuando con mucha mayor elasticidad que la planta en la medida de su conciencia.

En la constitución de hombre (aspecto físico) se halla el cabal cumplimiento de la ley realmente admirable de la unidad en la variedad y de la variedad en la unidad, ley a la cual obedece el universo íntegro en donde une todos esos componentes para ser, para expresarse en la sociedad y para nuestro caso en concreto expresarse como participante del fútbol con las marcas físicas que cada vez exige esta industria.

Por otro lado, en lo que concierne al carácter mental,  no menos evidente, son las peculiaridades que inconfundiblemente distinguen a cada individuo de sus semejantes, jamás iguales y de algún modo algunas idénticas, que ahora por la presión del medio se vuelven necesarias.

Si bien es cierto que todos poseemos las mismas facultades mentales, el futbolista es un ser que debe manejar grados de desarrollo para facultades tales como:

  • Memoria
  • Percepción
  • Atención
  • Comparación
  • Observación
  • Discernimiento
  • Raciocinio
  • Reflexión
  •  Juicio

Es de esta forma que el carácter mental del ser humano, relacionado de íntima manera con el carácter físico, son lo que conforman las expresiones a través de acciones en el campo de juego o en el mundo del fútbol.

Ahora, hemos llegado a un punto en donde luego de entender la parte constitutiva del ser humano y su expresión, para lograr un desarrollo óptimo, este debe previamente interactuar con las siete áreas básicas y la forma en que se relacione en cada una de estas da una suma, lo que nosotros llamamos la personalidad, las cuales son:

  • Familiar
  • Privada
  • Social
  • Religiosa
  • Política
  • Profesional
  • Económica

Vamos a determinar el alcance de cada una de ellas:

1)           Por área familiar, entendemos la que se refiere a la actuación del futbolista dentro de su ámbito social primario, con sus padres y hermanos, quizá abuelos, tíos, primos. Lo importante en el área familiar es que es la que le da al hombre, que es un niño aún,  el primer punto de vista, le muestra la vida misma ya que el  niño no tendrá otra experiencia de lo que es vivir sino a través de las maneras que ese grupo lo determine. Y aunque con el tiempo el niño no se dará cuenta de que ése no era sino un punto de vista sobre lo que es vivir, ese punto de vista lo habrá marcado para toda su vida.

Y tendrá indudable influencia sobre el segundo núcleo familiar que suele tener el hombre, cuando pasa el papel de hijo al de padre de familia y es quien mayormente define que es la vida para sus hijos, ayudando a su formación,  aportando elementos que el niño llevará consigo toda su vida.

La afirmación que recibe el ser humano en la primera infancia: las impresiones físicas, mentales y morales, afectan con mayor intensidad y eficacia el carácter del futbolista. Y como los primeros años de su vida transcurren en familia, salvo circunstancias extraordinarias, resulta que el hogar es la escuela primaria, fundamental y los padres los primeros maestros.

Precisamente por esto, los sicólogos, pedagogos, sociólogos y todos los hombres que se ocupan del estudio de los problemas, resaltan al respecto, sin discrepancia algunas de opiniones, por muy alejados que se hallen los unos de los otros,  la necesidad de educar ante todo a los padres para formar una familia, educar a una sociedad para en el futuro tener elementos de calidad en nuestra sociedad como lo hacemos dentro de la Consultora de Fútbol L&M y FÚTBOL MAN con los programas de capacitación.

Es necesario que seamos críticos con la formación en este mundo de fútbol, por lo bueno debemos entender aquello que posee bondad, y por bondad la inclinación a practicar el bien, y por bien lo que tiene en sí mismo, en su propio género el complemento de lo correcto, o lo que es objeto de la voluntad dirigido con rectitud; además debemos entender por malo, lo que es opuesto y contrario a lo bueno. En tal razón el futbolista expresa estos caracteres en términos positivos y negativos que vamos a resumir a continuación:

  • El término positivo, en psicología experimental, resume los conceptos de bondad, virtud, belleza, armonía y verdad, en un grado menor o mayor. Las cualidades positivas son: obediencia, confianza, trabajo, diligencia, amabilidad y la modestia.
  • El término negativo, lo que expresa de una manera conjunta, en un grado mayor o menor, los conceptos de vicio, malicia, discordancia y mentira. Aquí tenemos la soberbia y humildad,  avaricia y despilfarro, lujuria y castidad, ira e indiferencia, gula y austeridad, envidia y caridad, holgazanería y perfeccionamiento.

Para este punto, al notar los aspectos señalados en los términos tanto positivos como negativos, podemos poner múltiples ejemplos pero vamos a poner los que más observamos en el fútbol.

Ejemplos:

Belleza: El famoso “joga bonito” de los brasileños, ese espectáculo tan vistoso que por conseguir sólo marcadores, se está perdiendo. Además, por la presión del cuerpo técnico de los equipos de fútbol, este está siendo relegado a un segundo o tercer plano. Es más, en muchos cuerpos técnicos este tipo de juego es mirado como una desobediencia.

Modestia: Cuando vemos que un jugador ha realizado goles o ha sido decisivo en el marcador al final del partido, este enfatiza que el trabajo es de todos y no sólo de él, que es un juego en equipo y que el mérito lo tiene todo el grupo.

Ira: Cuando los jugadores, por fricciones propias del juego reaccionan de una forma inapropiada con golpes o generando violencia; se entiende que para cualquier persona eso podría ser motivo de provocación pero para un profesional, reaccionar de esa forma sólo muestra la poca formación profesional y peor aún su pobre control mental.

Gula y austeridad: A diario vemos en los equipos que existen jugadores que quieren hacer todo y que les cuesta dar pases a sus compañeros, de la misma manera a jugadores que no quieren estar con el balón sino que pareciera que quieren deshacerse lo más pronto posible de este.

Estos ejemplos nos muestran el impacto que tiene en el campo de juego toda esta estructura interna que forma partel del jugador y la importancia para el que ingresa en la industria del fútbol. Es vital y necesario que se conozca y se sepa como orientarla de la mejor manera.

Es de esta forma que al momento de examinar el desarrollo de un futbolista, desde su inicio es necesario analizar a profundidad estos aspectos. Por consiguiente, estamos viendo que se establece un factor primordial del carácter en el momento del nacimiento, pues el ser humano ya lleva en sí mismo, desde el primer vagido, los gérmenes de todas la cualidades, buenas  y malas, positivas y negativas de su carácter, tal como la semilla entraña en el estado potencial, en su ínfimo seno, las raíces, el tronco, las ramas, las hojas, las yemas, las flores y los frutos del árbol futuro.

Es tarea de la educación actualizar el poder de los gérmenes del carácter, como es tarea del cultivo actualizar el poder biológico de la semilla para que brote, críe tallo, florezca y fructifique dando vida a la vida y recuerdos positivos para toda la familia, pilares fundamentales de una sociedad de la que el futbolista es parte de ella.

2)           La segunda área es la denominada privada, donde se reúnen aquellas actividades que el hombre hace por puro placer. Otras dos denominaciones posibles para esta área serían la de “libre» (libertad) y “cultural”; ya que son actividades que se hacen durante los tiempos de ocio entre sus obligaciones, lo que define muy claramente que significado se está dando a esta área.

Pero para el hombre racional parece implicar que la mayor parte de estas actividades son compulsivas y no libres. Algo muy similar ocurre cuando hablamos del rol cultural del futbolista, ya que la mayoría de las actividades contienen elementos de cultura de esa sociedad.

De ahí que todo nace del gusto por el balón, de la afinidad por pasar el tiempo con el y que de manera natural la persona sienta ese apego casi familiar con ese estilo de vida.

3)           La tercera área es la social y define la actuación del hombre entre los demás con la sola finalidad de compartir juntos acciones y emociones; o sea, lo que se define comunmente como estar en sociedad.

La sociedad es donde el hombre se relaciona simplemente con sus conocidos o amigos y donde no estamos haciendo negocios (porque si no entramos en el campo de lo profesional), ni en acción de ayuda (porque si no entramos en el área política).

Hay una frase que dice “El ser humano está diseñado para vivir en sociedad, no en suciedad”, lo que implica que esta tiene un gran impacto en la conducta de las personas y de allí la importancia del desarrollo integral de una sociedad para el desarrollo de futbolistas de calidad.

4)           La cuarta área es la religiosa o espiritual, entendiéndose por todos aquellos comportamientos donde el hombre toma contacto con Dios o un ser supremo en donde deposita su confianza y se siente protegido por sus decisiones.

Al margen de que el lector tenga alguna preferencia religiosa, lo que llama la atención es el impacto que este tiene en el desarrollo del futbolista y su rendimiento; de ahí que su consideración es muy importante para entender al futbolista completamente.

5)           La quinta área mencionada es la referente con la política. Y aquí no estamos hablando tan sólo de los denominados políticos, sino de toda actividad donde haya una preocupación por los demás, dándole así a la palabra una connotación más amplia. Para ello partamos de la base de que la raíz de la palabra política proviene de “polis”,  o sea la ciudad.

La política es de esta forma una conducta que todos tenemos para expresar la preocupación por el ritmo de la ciudad, el estado y el país. Lo que nos parece enormemente importante porque el futbolista al ser una persona pública tiene la obligación de expresar su preocupación por tales aspectos sin pasar a ser un partidario de una política específica sino tan solo ser un receptor conspicuo de las necesidades de las personas.

6)           La penúltima área es la profesional y define aquella actividad que el hombre haya elegido como su forma de sustento, que se une a la necesidad económica subyacente, la de volcar las propias potencias en la realización de algo, cualquiera que esta sea.

Pero el camino hacia el ser un profesional va desde una capacitación concreta y específica y una formación integral como la que ofrece FÚTBOL MAN en todos sus programa de desarrollo profesional.

7)           Por último, está el área económica que indudablemente afecta y rodea al hombre en su necesidad de subsistencia.

Su análisis está enmarcado en un profundo diseño de un eje que es poco desarrollado en nuestras sociedades, como es la educación financiera. Quizás los futbolistas son de los profesionales que más les afecta la falta de educación, ya que para múltiples analistas económicos no se logra entender cómo futbolistas que en algún momento recibieron grandes sumas de dinero libre de impuestos y libre de otros gastos, hayan desaparecido estas cantidades, por decirlo de alguna manera de los flujos de caja, llegando a padecer verdaderas calamidades financieras cuando no debían darse.



Entre las siete áreas que hemos definido en esta publicación, el futbolista hace su desarrollo y elige su camino ya sea por su inercia o por su capacidad.

Es así que si entendemos estos pilares que sostienen a un futbolista podemos notar en ellos la satisfacción, el contento de un hombre que está haciendo su trabajo en condiciones aptas y que se siente valorado y motivado, lo que significa que hace que mejore las condiciones de participación en esta industria en una esfera positiva y alegre. Mientras, por otro lado todo lo contrario ocurrirá con el futbolista que termine su tiempo de trabajo descontento, malhumorado, en tensión o desilusionado; este futbolista seguramente no podrá compartir ni siquiera el tránsito urbano con los demás y mucho menos ser una pieza fundamental de esta industria.

Esta publicación fue tomada del libro La Industria del Fútbol